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Las palabras no son suficientes para describir la sensación de desagrado que te invade al saber que alguien está usando tus fotos para sus fines ominosos. Ya no se puede ser tan inocente y mucho menos con un perfil falso de una red social de citas.

En esta vida hay días de días: hay días en los que el sol sale y brilla e ilumina el volcán y lo deja azulado y turquesa. Pero también hay días de desasosiego en los que una noche en vela nos cambia el panorama. Estos últimos, o sea, esos días en los que estamos indispuestos, son los que gemelamente traen consigo una oleada de malas noticias. Muchas veces son situaciones cotidianas, enfrentamientos comunes, cobros innecesarios, enfermedades de madrugada o sentimientos encontrados. El problema es que, cuando ocurre que llegan esos días en los que sentimos que todo se junta, es cuando también llegan esas noticias inesperadas, que, aunque absurdas, se llenan de moscas como los basureros públicos en los parques.

Ese sábado yo no estaba para el tipo de noticia infortunada, sin embargo, alguien me escribió en el chat de una de mis redes sociales y me mandó una serie de fotografías que mostraban un perfil falso de Tinder con mi cara. Mi primera reacción no fue de enojo, más bien fue de decepción, algo así como la guinda del postre. Pero conforme mi conocido me iba escribiendo me di cuenta de que la persona usurpadora estaba apenas a unos cuantos kilómetros de distancia de donde me encontraba.

Las palabras no siempre son suficientes para describir la sensación de desagrado que te invade al saber que alguien te está usando para sus fines ominosos. En estos tiempos ya no se puede ser tan inocente y mucho menos con un perfil falso de una red social de citas, que, por cierto, nunca he tenido.

En ese momento no supe qué hacer. Recuerdo que le escribí a un amigo y me contó que incluso existe una aplicación para detectar cuentas falsas o de personas que se hacen pasar por otras, porque el tema es muy común. ¿Te imaginas a cuántas personas han extorsionado con la cara de otro? ¿Cuántos robos, asaltos, secuestros pueden ocurrir por hacer una cita a ciegas con una persona que no existe? Por supuesto, son miles las preguntas. Hubo alguien que se preguntó algo así como ¿qué haces cuando tienes una cita con alguien que es muy diferente a sus fotos?

No lo sé, no tengo experiencia en el tema, pero puedo decir que en este caso lo más importante es actuar rápido y reportar la cuenta o pedirles a tus amigos que te ayuden a reportarla, si no eres miembro de esa red social. De hecho, ahora más que nunca las redes sociales tienen habilitadas varias opciones para que los usuarios puedan reportar distintos casos de acoso, contenido perturbador, información errada o cuentas falsas. En este asunto en particular, Tinder tiene un apartado específicamente para impostores y actúan con mucha rapidez.

Si te puedo compartir mi aprendizaje te diría que la información personal que subas a tus redes sociales es muy delicada porque no sabes a manos de quién puede llegar. Verifica siempre la seguridad de tus fotos, fechas importantes y lugares frecuentes porque, a pesar de que yo tengo casi todo “bajo llave”, no me libré de esta cuenta falsa y no sé si habrá más. En todo caso comunícalo a tus conocidos y familiares para que puedan ayudarte.

Periodista, mamá, emprendedora, apasionada por los libros y las historias de amor.

Gabriela Grajeda Arévalo – who has written posts on Ladrona de frases.


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