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Mientras no podamos viajar, visitemos calles de Dostoevsky, las casas de Allan Poe o conozcamos a los personajes de Macondo. ¡Los libros nos regalan la posibilidad de viajar sin viajar!

He adoptado esta costumbre de comprar libros en todo país que visito. En las primeras páginas escribo la fecha, mi nombre y en qué ciudad lo compré. No sé, pienso que cuando mis hijos y nietos hereden mis pertenencias se darán cuenta de la riqueza que pueden sostener con sus dos manos. 

Riqueza. ¡Qué palabra tan compleja porque depende de qué boca la pronuncie! Sin duda la riqueza le permite viajar a muchos, pero hay quienes se vuelven millonarios al viajar. Algunos valoran la exigencia del mundo que demanda su atención; emprenden una caminata larga y cansada por las culturas y personas que se salen de su molde de “normalidad” y se atreven a experimentar momentos tan distintos a los suyos.  

Cuando conocí a mi esposo aprendí eso. Por mucho tiempo había disfrutado tan solo una parte de la experiencia de viajar. Las emocionantes horas previas al abordaje que no me dejaban dormir en paz, las horas volando, los hoteles con camas nada cómodas, pero que se sienten un lujo y visitas a los sitios más importantes del país en cuestión. Por eso, el primer viaje con mi esposo fue muy extraño. Sentarnos en un café sin hacer nada o sentir que hablar con el taxista le había dejado una lección de vida. ¿Qué era aquello que estábamos haciendo? Ahora comprendo que estábamos explorando. 

Pero la pandemia no nos ha permitido hacer mucho de aquello. Quizás como nosotros tú también tuviste que cancelar un viaje planeado. ¿Mi consejo? Leamos. Viajemos en las páginas emocionantes hacia la imaginación de otros. Los libros nos brindan la gran la posibilidad de viajar sin viajar. Vistámonos y andemos por los rumbos de otra persona. Permitámonos sentir empatía por alguien al que solo hemos conocido en la mente y corazón. Volvámonos millonarios al viajar a través de las historias de otros.

Mientras no podamos viajar, visitemos calles de Dostoevsky, las casas de Allan Poe o conozcamos a los personajes de Macondo. Leamos para vivir cosas diferentes, experimentar otros días y otras realidades. Esta es la manera más fácil de escapar en estos momentos tan inciertos y de conocer la verdadera forma de empatía. Hagámoslo para continuar soñando y creer que mañana las puertas del mundo se volverán a abrir para nosotros. 

Daniela Quintero

Soy una amante de la música y las letras. Me gradué de periodismo, aunque me dedico a cantar en una banda (LEAD) y escribir cuentos. Me casé con mi ser humano favorito, Nathan, y juntos nos encanta viajar, leer, comer y discutir temas complicados en la mesa del comedor. Me gusta estar sola y en silencio, pero la compañía de mi familia y amigos es la mejor medicina.

Daniela Quintero – who has written posts on Ladrona de frases.


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