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Mis planes del 2020 no se materializaron, sin embargo el balance es positivo cuando lo analizo a través del enfoque, visión y objetivos.

Recientemente me enviaron un meme que me pareció chistoso, un video de tan solo 10 segundos, suficientes para entender y lanzar una carcajada. Como todas sabemos, en estos días las canciones navideñas y de fin de año saturan las radios y la publicidad. Recuerdan la canción de fin de año que dice: “Yo no olvido el año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas…” pues lo chistoso del video es que lo agregan a una escena de una mujer que aparentemente está escuchando la canción, se acerca al tocadiscos – es una escena de los años 50- y al escuchar semejante afirmación de: “me dejó cosas muy buenas”, lo que hace es quitar el disco con violencia y destruirlo. El significado queda a la imaginación, por supuesto, se me ocurre pensar que su año fue terrible, probablemente muchas se sientan identificadas con esa escena después de este 2020 en el que hemos vivido tantas emociones.

En mi caso debo decir que había plasmado en papel decenas de planes que no se materializaron y eso me podría hacer pensar: ¡qué terrible, qué frustrante o qué decepción! Sin embargo, luego de hacer un inventario de todo lo vivido aprendí que este año ha sido maravilloso – así decidí llamarlo- y comprendí que  todo depende de tu enfoque, visión y objetivos.

Así es, cuando tienes un objetivo claro, las formas de alcanzarlo pueden cambiar, pero de que lo alcanzas, ¡lo alcanzas! Eso fue lo que me sucedió y puede ser que también tengas ese motor de la pasión que te puede llevar a donde quieras.

Sí, pasión e intensidad es lo que necesitamos para llegar a alcanzar nuestros sueños, claro no podemos sacar de la ecuación que el trabajo más intenso inicia en nosotras mismas. No puedes emprender nada, si primero no estás convencida de qué quieres hacer y estar plenamente consciente que necesitas toda la fuerza, tu convicción y todo el enfoque para lograrlo.

Quiero compartirte los consejos que me ayudaron a cumplir los sueños que estoy segura, Dios depositó en mi corazón, en este año tan difícil y atípico, espero que puedan animarte a que si no cumpliste todos tus planes, vayas a por ellos este 2021, porque ¡sí se puede!

Trabaja arduamente en fortalecer tu carácter: este se forma con las experiencias que adquieres día a día y si no lo haces te arriesgas a que cualquier prueba te haga perder el rumbo de tus objetivos.

Trabaja en tu autoestima. Si no le crees a Dios quién eres, fácilmente los comentarios de otros te harán desistir, te sentirás derrotada y creerás que el camino que seguiste no es el adecuado.

Toma decisiones valientes, esas decisiones se toman incluso cuando no veas nada al final del túnel, lo que se necesita es fe, sí fe, si Dios te lo dijo no temas dar el siguiente paso, no dudes Él pondrá el siguiente apoyo para que pongas el pie y no te derrumbes.

Mantén la calma y confía. ¿Sabes por qué? Porque Dios está contigo, Él nunca te ha dejado y jamás lo hará, Su diestra de justicia estará de tu lado siempre.

Cuando tomé la decisión de seguir estos pasos, el año 2020 se convirtió en el mejor año de mi vida, en el mejor año de mis planes y propósitos concretos. Se puede, con objetivos claros y Dios de tu parte, todo puede ser posible. ¿Lo crees?

Ligia Dávila

Fundadora y presidente de Únicas Ong. Fundadora del Grupo Privado Únicas. Conductora programa de televisión plena y bendecida. Coach ontológico cognitivo conductual.

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