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No dejes que un año complicado defina tu vida.

No sé si es el momento del año en el que reflexionamos o el cielo azul de la temporada que me pone pensativa. Lo importante es podernos detener y ver hacia atrás, hacia abajo, a los lados, hacia enfrente y hacia arriba.

Atrás, para entender de dónde venimos y los pasos que hemos dado para estar aquí. Abajo, para ver dentro de nosotras y poder sentir nuestros pies tocando la tierra. A los lados, para ver quién camina con nosotros y dar gracias por los que están. En frente, para ver con entusiasmo lo que viene para nosotras. Arriba, para simplemente dar gracias porque no es por nuestras fuerzas que nuestro corazón late cada día y nuestros pulmones respiran.

Para mí, el 2020 transcurrió entre pandemia, distanciamiento social y muchas reuniones virtuales que me hubiera gustado fueran presenciales. Sin embargo, he sido muy afortunada porque pude mantenerme saludable y crecí personal y profesionalmente. Si tuviera que calificar el 2020 de 1 a 10, le daría un 8. Estas son las 10 lecciones (o reflexiones) más importantes de mi año:

1. No… Las cosas no salieron como las imaginé… y en muchos casos salieron mejor. Entendí que a veces, cuando algo que deseas no pasa, es un tremendo golpe de suerte.

2. No… Aún no soy tan disciplinada para cuidar de mí misma como me gustaría.

3. Sí… Aprendí a estar más presente conmigo misma y la gente que más me importa. 

4. Sí… Me di permiso para hacer cosas nuevas. 

5. Sí… Me atreví a cambiar de opinión sobre las cosas que pensaba que eran no negociables.

6. Sí… Me afiancé de la gratitud cuando la inteligencia y el conocimiento no podían darme una respuesta “lógica”.

7. Sí… Aún tengo mucho que aprender sobre soltar y confiar.

8. Sí… Me gustaría tener más equilibrio entre mi vida personal y profesional, por eso cada día soy más consciente de que la gente con la que me relaciono y de los proyectos en los que me involucro.

9. Sí… Me gustaría aprender a relajarme y divertirme más.

10. Sí… La vida tiene una manera muy misteriosa de mostrarte lo que realmente importa. 

Las reflexiones en sí no son las que importan, sino que hacemos con ellas. Pasarlas del plano del pensamiento (el darnos cuenta de las ellas) al plano de la acción (dar pasos pequeñitos o grandes) es vital si queremos ir hacia adelante; y eso solo lo logramos con confianza y claridad. Confianza para saber que todo lo que necesitamos realmente llegará a nosotros en forma de un nuevo mensaje, lección o destreza. Confianza en nosotras mismas y que dado el momento de enfrentar nuevos retos, tendremos los recursos para tomar decisiones y la capacidad de crecer en la medida que la situación lo requiera. Confianza en que somos parte de algo más grande que nosotras, que nos guía, nos protege y nos ama.

Claridad para saber conectarnos con esa parte sabia nuestra, la intuición, que cuando se alinea con nuestro propósito nos dice hacia dónde queremos ir. Claridad para saber entender las señales y avanzar un paso a la vez. Claridad para saber quiénes somos y qué queremos significar.

Con mi reflexión también viene un deseo: que jamás te rindas y que no dejes que un año complicado defina tu vida. Que le encuentres a toda situación el silver lining, esa orilla plateada que aparece en las nubes cuando sale el sol después de una tormenta. Y si al principio no lo veas, mira más de cerca, observa con la ayuda de la gratitud.

Mariela Quintero

Online Business Performance Coach de The Fletcher Method© en Atomica Team para desarrollo de negocios en línea. Experiencia previa de más de 25 años en publicidad en McCann Erickson y Leo Burnett Guatemala. Fundadora y CEO de Atomica Team, en marzo 2000. Madre, emprendedora, corredora, blogger, ávida aficionada a la lectura, la investigación y amante de la tecnología.

Mariela Quintero – who has written posts on Ladrona de frases.


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