
Al principio, cotidiano e irrelevante, después se convirtió en el lapso donde mi esperanza se tornaba en profundo dolor.
Luego de cuatro años de casada, pasaron dos años más sin poder quedar embarazada. Control ginecológico regular, exámenes, exploración, medicamentos, descontrol hormonal, dolor, intentos y frustraciones. Hasta que finalmente llegó el dictamen: necesitan ayuda de un especialista en infertilidad.
Siempre fui una “late bloomer”, según algunos estándares “la última en maquillarse… la última en comportarse y por supuesto la última en casarse”, pero jamás dimensioné “la última en embarazarse” es más, ni siquiera me pasó por la mente que seria un camino difícil… Ocho años para ser exacta, tan exacta como mis ciclos y una vaga explicación “infertilidad sin causa aparente”.
Acostumbrada a planear, a calcular y estimar, a medir riesgo y ver al futuro… como píldora me tragué la siguiente verdad a medias “cuando decidan puedes quedar embarazada, y es mejor si es a los XX años”…
¿En qué momento la hice mi verdad? ¿Quién soy yo para decidir? ¿Quién es el único que da la vida? ¿Quién dice que esperar ocho años, pasando por dos cirugías, terapia hormonal, inseminaciones artificiales, un desgarrador embarazo ectópico -donde perdí a mi primogénito y una de mis trompas de Falopio- es estar tarde o sin esperanza? ¿Quién dijo que todas seremos madres? ¿Quién dijo que ser madre me hará una mujer plena? ¿Quién dijo que no soy feliz si no soy madre? ¿Quién dijo que podemos decidir si es niño o niña?
En lugar de volverme loca e intentar vanamente entender, descanso en la soberanía De Dios, Dios es quien quita y da la vida ¡punto!
Y también me pregunto ¿es Dios menos soberano porque su tiempo no es mi tiempo? ¿Es Él menos justo porque hay madres que no aman ni desean a sus bebés, mientras yo deseaba con todo el corazón escuchar un latido dentro de mi vientre? ¿Nace alguna persona tarde o fuera de su tiempo? ¿Es en vano el dolor de la pérdida de cada ciclo, se cierran sus oídos el día 29? ¿Es un bebé “no deseado” fuera del plan divino?
Con el corazón rebosante de gratitud les puedo compartir: mi milagro llegó a su tiempo. Ni temprano ni tarde, en el tiempo perfecto De Dios, así como llegó la sanidad a mi corazón.
La noticia llegó un 29 de febrero, al inicio suprimí toda emoción y felicidad ya que era muy probable que nuevamente fuera un ectópico… pero luego de un ultrasonido que confirmaba lo contrario le di permiso a mi corazón para celebrar… jamás en la vida me había sentido tan feliz! Y fue un real privilegio ver cómo todos a mi alrededor celebraban conmigo con lágrimas, carcajadas, gritos, abrazos y una felicidad desbordante. Desde entonces cada noche le recuerdo con alegría a mi nenita “eres un milagro y tu propósito es grande…”
Deseo con toda el alma que estas palabras logren empatía en quienes no han podido serlo. Por favor no por sentado lo que tenemos, no seamos insensibles con comentarios frente a quienes lo desean con el alma y han escuchado por milésima vez “es que sos muy estresada, solo te tenés que relajar” o la clásica “cuándo logras no pensar en eso, entonces quedarás embarazada” o en lo particular el intolerable “y si adoptas… una prima fue adoptando y quedando embarazada”
Créanme, entiendo que estos comentarios se hacen sin desear daño, pero son palabras que desgarran, desmoronan y atormentan a quienes desean con toda su vida ser llamadas mamá.
Necesitamos ser más sensibles al dolor ajeno, tal vez ni se atreva tu amiga a decir lo que realmente piensa, pero seguro duele. En lo personal pasé por mi etapa de evitar los baby shower hasta a los bebés… era demasiado doloroso para mí. Y en medio de mi dolor y aislamiento, huyendo aún más del estrés y la presión, no logré verbalizar el desgarrador dolor que llevaba en el alma cada día 29 o con la enésima prueba de embarazo negativa.
Hoy escribo en nombre de ellas y de nosotras. Seamos ¡por favor! más amorosas y compasivas con quienes tal vez no lo digan, pero lo piensan cuando el día 29, llega su regla
Comments (8)
Mabelle Garciasays:
septiembre 21, 2018 at 3:06 pmHermoso ❤❤❤❤
Johis de Ubicosays:
septiembre 21, 2018 at 8:35 pm❤️❤️❤️
Rocío de Álvarezsays:
septiembre 22, 2018 at 12:07 amMe encantó!! ❤ todo lo que dices es completamente cierto.
Ale Salguerosays:
septiembre 22, 2018 at 4:55 amPrecioso Mía, te mando miles de abrazos gracias por ser siempre tan genuina, bendiciones, me encanto.
Nicté Leonisays:
septiembre 24, 2018 at 10:47 pmAl casarnos damos por hecho nuestra fertilidad y es muy duro darse cuenta que no siempre es asi. Sólo queda confiar en Dios. Que bueno que se toquen estos temas tan importantes y sensibilizarnos para no ser imprudentes. Me encantó!
Andresays:
septiembre 25, 2018 at 10:22 am4 años y bendito Dios ahora disfruto mi milagro!
Cesiahsays:
septiembre 25, 2018 at 10:43 am?
Claudia Ávila de Pivaralsays:
septiembre 26, 2018 at 10:20 am¡Tan cierta cada palabra! pero gracias a Dios por estos procesos que aunque son dolorosos y como yo les digo “una montaña rusa de emociones”, nos hacen sacar lo peor, para que lo mejor venga. Qué bendición tu testimonio, que Dios te use para seguir brindando amor y esperanza a muchas mujeres!!!