Para mí, perdonar es un proceso de recordar quiénes somos realmente y soltar lo que no somos.

¿Te has dado cuenta cómo los niños se enojan frecuentemente, pero olvidan con facilidad y regresan a jugar con el amiguito que los empujó? Esto es porque los niños aún no han aprendido el significado del rencor, no recuerdan con ira… son naturalmente compasivos, simplemente sueltan y son felices. 

Para muchos, perdonar es olvidar. Para quienes «perdonan, pero no olvidan», el perdón es un acto voluntario que les enseña a poner límites sanos. Para mí, perdonar es un proceso de recordar quiénes somos realmente y soltar lo que no somos. Eso es volver a nuestra inocencia, y despertar de nuevo a la vida. Es poner luz donde hay oscuridad y liberar nuestro corazón de una prisión que construimos nosotros mismos al crecer.

Estar enojados es fácil. Perdonar es un reto. Fisiológicamente el perdón se parece a la gratitud, liberando en nuestro sistema nervioso y circulatorio, sustancias químicas que le dicen a nuestro cuerpo que todo está bien, que no hay peligro ni estrés. Perdonar es saludable. Existen estudios que sugieren que el perdón probablemente evolucionó como un mecanismo biológico que nos permite superar el dolor y aliviar el sufrimiento humano.

«El débil no puede perdonar. El perdón es un atributo de los fuertes y valientes.» – Mahatma Gandhi

Perdonar es hacer milagros, es volver del miedo al amor. Tal como Dios dio sopló el espíritu de vida a Adán y le dio la capacidad de respirar, el perdón actúa como un tanque de oxígeno. Perdonar nos reconecta con la vida, descongestionando nuestro entendimiento. De pronto volvemos a creer que todo es posible y a tener esperanza. Todo lo que parecía fuera de nuestro alcance empieza a brillar nuevamente en el horizonte; es nuestro Ser Superior mostrándonos el camino.

Seguramente todo lo que has leído hasta aquí te ha hecho pensar en esas personas que te han ofendido y lastimado. En todas esas ocasiones en las que tuviste que pasar la página porque el dolor era insoportable y decidiste archivar el tema. De lo que pocos están conscientes es que el perdón no es pasivo, no pasa un día y ya, sino es un proceso continuo, consciente, dinámico, evolutivo y sobre todo sanador. Es el recurso que la vida nos ha regalado para experimentar unidad y mostrarnos el camino de vuelta a nuestra inocencia. Así que el perdón lo incluye todo, también a ti. El perdón integral incluye la compasión contigo mismo, la total aceptación de tu luz y tu sombra. 

¿Cómo sería tu vida si perdonaras a otros hoy? ¿Cómo sería tu vida si te perdonaras a ti misma hoy? ¿Cómo sería tu vida si te reconciliaras espiritualmente con el mundo y contigo misma? ¿Cómo sería tu vida si eligieras ser feliz en lugar de necesitar siempre tener la razón? Imagina regalarle eso al mundo. Imagina regalarte eso diariamente. 

Como los niños, todos queremos ser felices y libres. El perdón es tu pase gratis a todo lo que deseas en la vida. Solo tienes que elegirlo… y dar pasos de bebé hacia la gracia de Dios.

Mariela Quintero

Online Business Performance Coach de The Fletcher Method© en Atomica Team para desarrollo de negocios en línea. Experiencia previa de más de 25 años en publicidad en McCann Erickson y Leo Burnett Guatemala. Fundadora y CEO de Atomica Team, en marzo 2000. Madre, emprendedora, corredora, blogger, ávida aficionada a la lectura, la investigación y amante de la tecnología.

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