¿Te preguntas el impacto de la menopausia en tu peso, en la disminución del apetito sexual y la incidencia de cáncer? Resuelve aquí esas inquietudes.

Cada etapa de mi vida me he encontrado con cambios físicos y emocionales, que me han encaminado al comienzo de uno de los momentos más importantes de mi edad adulta: la que estoy viviendo ahora, porque soy la combinación de la experiencia con la reflexión y nada me hace sentir más segura.

Esto no siempre fue así, cuando estaba viviendo mi etapa de la pubertad, esa transición de niña a adolescente, no estaba muy contenta con los cambios que veía, cuando la menarquia me asaltó, mi madre tuvo que explicarme el porqué del sangrado y el peligro que ahora enfrentaría si llegara a tener una relación íntima con algún amigo.

Normalmente mis períodos menstruales eran muy dolorosos (dismenorrea), con náuseas a desmayos, diarreas y vómito a la vez, solía aliviarme con una bolsa de agua caliente y algunos analgésicos, muchas veces pensé ¡cómo duele ser mujer!

A los 32 años tuve mi primer hijo por cesárea, oí al ginecólogo decir en el quirófano «tenemos aquí una paciente primigesta añosa» vaya, ¡me sentí especial! A mis 33 años tuve un embarazo ectópico, que provocó que me extirparan la trompa y ovario. Este fue un episodio importante para mí y mi esposo.

Los ovarios son órganos productores de óvulos y también la principal fuente de las hormonas estrógeno y progesterona que posee el cuerpo, así es que un solo ovario empezó a funcionar por ambos y a mis 35 años tuve un nuevo embarazo que se desarrolló con éxito. Todo este proceso aceleró el periodo de la menopausia, así que a mis 40 años tuve una premenopausia.  

Relacionamos esta etapa con cambios negativos y aunque comenzaron los sofocos, los cambios de estado de ánimo, cansancio y resequedad vaginal. Yo decidí vivir esta fase con naturalidad, consiente de los síntomas de información de los cambios. Visité a mi ginecólogo, quien después de algunos exámenes de laboratorio me confirmó la menopausia y me recetó hormonas, vitamina D, calcio, etc.

Por experiencia, sé que cuando entendemos a nuestro cuerpo y los cambios hormonales que se producen en él, comprendemos que la menopausia es solo una nueva etapa de nuestra vida y así podemos disipar los mitos que se generan entorno a ella. Por ejemplo:

Durante la menopausia es inevitable aumentar de peso. Aunque en este período es más fácil aumentar de peso, se puede evitar. Debido al desequilibrio hormonal hay un mayor almacenamiento de grasa, por lo tanto, se necesita mayor esfuerzo físico para mantener con tu peso controlado. Recuerdo que en esta etapa inicié con bicicleta, pesas, y así me mantuve durante mucho tiempo. Actualmente camino 6 kilómetros diarios y hago mis rutinas de stretching para mantenerme flexible y procuro mantener una dieta balanceada para mantenerme saludable.

La menopausia elimina el apetito sexual. La actividad sexual puede verse afectada, pero el deseo no desaparece. El descenso de hormonas propicia la sequedad vaginal y esta falta de lubricación puede hacer que las relaciones sexuales se vuelvan dolorosas. También la disminución de testosterona, hormona que actúa a nivel cerebral mejorando el deseo sexual, puede afectar. Los especialistas recomiendan utilizar lubricantes vaginales que eviten el dolor, es importante mantener las relaciones sexuales como una buena forma de sentirse bien y de favorecer la relación con la pareja.  

La administración de hormonas durante la menopausia produce cáncer. Este punto fue vital, considerando que mi madre y mi hermano habían padecido de cáncer.  No es que la hormona produzca cáncer, más bien favorece el desarrollo del cáncer. Ante los antecedentes recibo terapia hormonal, ya que es la mejor manera de tratar los síntomas de la menopausia, y una vez al año, sin excusa, visito al ginecólogo, me realizo la mamografía y cuanto tengo duda de la apariencia de algunos lunares, visito al dermatólogo.

Como verán, soy una mujer precavida. Los años se me están pasando y entiendo que es un proceso dinámico, gradual e inevitable.  Hace poco me hicieron la pregunta ¿qué edad le gustaría tener?  Sin pausa respondí: ¡la edad que tengo ahora! Tengo 61 buenos años y estoy aprendiendo hacerme mayor, teniendo una actitud positiva ante los cambios. No importa tu edad o el proceso de la premenopausia que estés viviendo, no permitas que altere tu esencia.

Lucrecia Urrutia de Montúfar

Amante de la naturaleza, creativa en arte vintage, fisioterapeuta, orientadora familiar, esposa y madre. ¡Disfruto estar a solas con Dios!

Lucrecia Urrutia de Montúfar – who has written posts on Ladrona de frases.


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