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“Este mes seré más saludable” o “el lunes inicio la dieta” son frases que escuchamos o repetimos con frecuencia mientras nos sumergimos en esa ola de sacrificios que terminamos abandonando con facilidad.

Sin duda, la publicidad forma parte de esa cultura de “dieta” y nos la refuerza todo el tiempo, pero nunca nos explica las razones por las que deberíamos se someternos a esos procesos, es decir nos dice que “tenemos” que hacer ejercicio, pero no nos expone cómo lo hacemos parte de nuestro diario vivir o cómo podemos adoptarlo como un hábito bueno. 

Empezar a vivir una vida más saludable y menos sedentaria no es fácil, especialmente cuando las metas que nos proponemos no sean realistas. Se requiere que empecemos un proceso y no que nos forcemos a algo que quizás le funcionó a alguien más.

Iniciar con pequeños pasos al día puede cambiar tu perspectiva. Recomendaciones como las que hace la Organización Mundial de la Salud pueden ser muy beneficiosas: 150 minutos de actividad física moderada a la semana o consumir 5 porciones de frutas y vegetales al día. Empieza con pasos firmes para que tu meta ¡llegué a hacerse realidad!

Clave 1. Forma un hábito. Los hábitos (buenos o malos) se van creando con la constancia, si somos insistentes crearemos un vínculo con cierta actividad. Toma en cuenta que los cambios deben ser poco a poco, saca de tu mente la radicalidad de “todo o nada”. Adáptate a los cambios sin resistencia para que sea parte de tu día a día, pero no dejes de disfrutar el proceso. A veces no ser flexible es un error que nos lleva a alejarnos del objetivo.

Clave 2. Metas realistas. Las metas deben ser medibles y alcanzables a pequeño, mediano y largo plazo. Pueden ser tan sencillas como beber más de 8 vasos de agua al día, caminar más de 5 mil pasos diariamente para después llegar a los 10 mil, probar una nueva fruta o vegetal, reducir el consumo de gaseosas, etc. Sugiero que te pongas como meta un mes para lograr determinado objetivo, esto te permitirá avanzar en 30 días.

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Toma en cuenta que la organización será clave para que progreses, planifica por semana, quincena o al mes los menús o tus sesiones de entreno. Evalúa de forma objetiva en dónde estás y hacia a dónde quieres llegar. Es común que muchas se den por vencidas cuando ven todo lo que falta para llegar a una meta en lugar de ver hasta dónde han llegado. Por eso recomiendo que disfrutes de los pequeños triunfos y vive un día a la vez.

Clave 3. La balanza no lo es todo. Por lo general se mide el progreso según los números que refleje la balanza, que con suerte van a variar según la hora en la que te peses, la cantidad de agua que le hayas provisto a tu cuerpo o según el consumo de sodio o comidas procesadas que hayas tenido en un día. La mejor forma de evaluar tus avances puede ser en el aspecto de tu piel, el sueño o el cabello, tu facilidad para evacuar los desechos, etc. Además, el espejo puede ser una herramienta útil para medir los avances y las fotos semanales o mensuales serán otro indicador de los cambios, especialmente cuando elimines los productos procesados.

Créeme, no hace falta que empieces un lunes. Si estás dispuesta a lograr tus metas, cualquier día es bueno para arrancar tu vida saludable. Asesórate de personas que estén calificadas para brindarte un plan de alimentación adecuado para ti, que sea personalizado y que realmente sea una herramienta efectiva.

Luisa Fernanda Ranchos

Mujer, hija, científica, maratonista, creativa, bióloga y nutricionista. Después de un TCA -trastorno de la conducta alimentaria– decidí dedicarme a lo que hoy es mi profesión, inyectando de energía positiva a mis pacientes y amigos. Soy una persona que se traza metas y las cumple, la vida me dio una segunda oportunidad para ayudar a quienes desean mejorar su estilo de vida y su mejor versión a pesar de los obstáculos. Vivo feliz y agradecida con lo que Dios me ha dado.

Luisa Fernanda Ranchos – who has written posts on Ladrona de frases.


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