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“No puedes tomar las opiniones de las personas personalmente. Por lo general, lo que la gente dice de ti es un reflejo de sus propios problemas”.

Terrence J.

¿Has notado la toxicidad que hay en las redes sociales? ¿Te abruma ver tanto comentario negativo? ¿Has sido víctima de ataques u ofensas en las redes sociales? ¿Alguien te ha insultado por emitir tu opinión? ¿Alguna vez has pensado cerrar tus cuentas?

¡Claro que fatigan las redes sociales! Creo que todas, en algún momento de nuestra vida, nos hemos sentido aturdidas por leer comentarios llenos de ira que no podemos responder como quisiéramos porque debemos ser políticamente correctas.

Muchas veces me he planteado la posibilidad de desaparecer de ese mi minicírculo de las redes sociales, pero como la rana René, luego se me pasa porque he aprendido a ver ese mundo digital como algo externo y ajeno a mí. Es como el tráfico que provoca caos que yo no puedo resolver, pero que no me afecta si no salgo o que puedo enfrentar desviándome de mi ruta inicial o puedo salir antes para evitarlo, es decir tengo opciones para sobrevivir a ese caos.

Elegir mis propias batallas también es algo que me ha permitido conservar la paz. Esas conversaciones o insultos en las redes sociales por lo general se originan desde la pantalla de una persona herida que no ha tenido la oportunidad de sanar sus emociones. Muchas veces sus comentarios, aunque parezcan personales, no están dirigidos a mí, es un signo de algo que han vivido o están viviendo. Si no los traslado a mi corazón entonces puedo seguir ilesa y hacer que sea un conjunto de palabras que no me traslada un mensaje a mí, sino más bien son un grito de auxilio de su propia realidad.

De política y religión…

Crecimos bajo la amenaza que no es bueno hablar de política ni de religión, parece el mejor consejo cuando no tenemos todo el panorama para emitir un juicio con argumentos -aplica para cualquier temática-.

Claro que es importante que podamos opinar sobre el acontecer sociopolítico de nuestro país, pero es igual de necesario tener cuidado que esos criterios personales no sean solo un desahogo que genere confusión, se sume a las toneladas de información falsa que abunda en las redes sociales y que no haga ningún aporte, como ya sabemos “las opiniones nunca harán un cheque” (Robin Sharma). Quienes critican mucho son con frecuencia las personas que menos ayudan. Nuestro mundo necesita acciones concretas que beneficien a otros y no solo juicios en Twitter o largos post en Facebook.

Así que hablemos de política a través de acciones, tal como lo hicieron las mujeres que desde sus muros de Facebook se convirtieron en catalizadoras de ayuda a las familias afectadas por las tormentas tropicales que recientemente impactaron muchas comunidades de Guatemala, con su espontaneidad e iniciativa despertaron nuestra generosidad. A todas ellas mis aplausos porque lejos de solo criticar y exigir la ayuda de las autoridades tomaron cartas en el asunto y demostraron que no ayuda el que más tiene sino el que quiere.

Así es como creo que deben presentarse las opiniones en las redes sociales, es decir con acciones, y si al final las buenas personas son más que las no-tan-buenas, hagamos que lo positivo se destaque.

Piensa antes de darle “enviar” a esa respuesta de ese comentario que te altera un poco, reflexiona si tu opinión hará que el fuego se apague o arda en llamas. Si es un comentario positivo, procura que más personas se enteren. Recuerda, tu silencio permitirá que pase desapercibido.

Quiero dejarte con este gran consejo de Steve Jobs: “No dejes que el ruido de las opiniones de los demás ahoguen tu propia voz interior”, no caigas en el humo de las relaciones tóxicas.

Mujer, esposa y madre. Robadora de frases. En proceso de construcción. Amante de los viajes, buenos libros y museos.

Marly Leonzo – who has written posts on Ladrona de frases.


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