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Júzgame o critícame, pero no considero que la voz de muchas mujeres en la historia pidiendo sus derechos apruebe movimientos violentos, groseros y rendidos a la agenda manipulada por grupos específicos.

Ser mujer tiene un encanto único y especial. Históricamente fue desplazada, criticada, juzgada, silenciada y convertida en un objeto. Por estas y otras razones un grupo de mujeres levantaron una bandera, la de la igualdad, entendieron que no solo era gritar y pelear, era obtener derechos de votar, ejercer una profesión y de disfrutar su sexualidad, entre otros logros. 

Estoy segura que no solo fueron mujeres decididas, fueron apoyadas por hombres que las consideraban seres increíbles totalmente iguales a ellos, formadas por madres que inyectaron en sus cabezas valentía y coraje, al igual que yo, también tuvieron un padre que consideró que este mundo está listo para que ellas lo tomen y lo pongan a sus pies.

Con esa mentalidad y esas oportunidades nací, soy profesional, con maestría reconocida a nivel internacional, pero también una madre que no le importa ponerse el delantal al salir del trabajo y preparar un buen almuerzo, estando igualmente en paz cuando solo me tiro en la cama y les dejo a los niños comer cereal, soy una esposa que se alegra que su esposo sea la cabeza del hogar. No hay una razón para pelear por un puesto ni se trata de ver quién es mejor porque lo que vale es la igualdad.

Me cuesta ver en qué se ha convertido este movimiento. Júzgame, critícame, pero no considero que la voz de muchas mujeres en la historia pidiendo sus derechos apruebe movimientos violentos, groseros y rendidos a la agenda manipulada por grupos específicos. 

Soy mujer y amo la vida desde su concepción, no es pensamiento científico, religioso o ético, es que es así, he visto recién nacidos que respiran y se mueven. He visto madres llorando por esos bebés, les he puesto nombre, en conclusión para mí son personas que también tienen derecho a vivir, oportunidad de decidir, de sentir y que sus vidas no las marque solo el pasado. 

Así como se hizo con las mujeres, ahora algunas quieren intimidar, menospreciar y ensuciar a los hombres culpándolos de ser violadores, les puedo asegurar que no todos son iguales, conozco muchos que no lo son. Los hombres son una bendición. Aunque les cueste aceptar que por generación espontánea no nacemos, pues necesitamos la parte genética masculina para ser quienes somos. Sí, es cierto, hay algunos hombres malvados con pensamientos y acciones reprochables, pero los buenos son mayoría.

La columna del feminismo, al menos para mí, debería ser la igualdad con respeto, es lo que defiendo y no me puedes decir que lo quieres si no logras respetar a quien piensa diferente. No puedes considerarme ignorante, atrasada, prehistórica solo por amar la vida, ser orgullosa de estar casada y decir que él es la cabeza del hogar, vivir la doble jornada de profesional y ama de casa, estar educando a un hijo que no es un violador, jugar a la cocinita con mi hija, pero también enseñarle a mi hijo a cocinar, eso no significa que estoy encajonándolos en un formato. Lo cierto es que soy feliz de representar a este grupo de mujeres valientes que mueven al mundo hacia el norte correcto de igualdad.

Marisol Bustamante

Mujer, feliz y dichosa de estar casada. Criadora de nuevas generaciones, acompañante de viajes en la aduana de este mundo para el otro, con una voz ruidosa y carcajada dolby surround 7.1, satisfecha de hacer mi función en el mundo.

Marisol Bustamante – who has written posts on Ladrona de frases.


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