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Hay mucho más qué hacer por la igualdad social que pintar paredes, destruir propiedades, insultar a los hombres, quitarse la ropa o exigir el derecho a abortar.

Cuando fui invitada a escribir este artículo tuve todo un espectro de puntos de vista. Pensé en la frase aquella «Si no estás a favor de nosotras, estás en contra» y créanme, no fue un pensamiento bonito. Me imaginé a una horda de mujeres enojadas conmigo por no estar de acuerdo con ellas. Así que decidí poner mis propias ideas en orden para contrastar con el resultado de mi investigación. 

El feminismo es definido por la Real Academia Española (RAE) como un «principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.» Me gusta esta definición porque establece lo más esencial del movimiento: igualdad de derechos. Yo agregaría «y obligaciones«, porque me gusta el balance de las cosas.

Todas las mujeres somos distintas, así que un molde no aplica para todas. Hay muchos tipos de feminismo (aproximadamente 15 según Wikipedia). Al investigar sobre los diferentes tipos de feminismo, entendí por qué ciertas cosas que veo suceder en las calles y las noticias con etiqueta de «feminismo» no resuena de ninguna manera conmigo. 

Por ejemplo, el feminismo cultural se refiere a la existencia de la «naturaleza femenina» o «esencia femenina», y se usa para describir teorías que elogian diferencias innatas entre mujeres y hombres. Me gusta porque sé que mi fortaleza como ser humano, viene de ser mujer; de mi capacidad de nutrir y formar, y adjudico al hecho de ser mujer. 

El feminismo liberal se centra en la capacidad de las mujeres para mantener su igualdad a través de sus propias acciones y decisiones. Busca la igualdad entre los sexos a través de la reforma política y legal. Definitivamente soy una de estas. Las feministas liberales argumentan que ciertos sectores de la sociedad creen que las mujeres somos menos capaces que los hombres intelectualmente y físicamente. Físicamente diferentes, sí. Intelectualmente, no. ¿Hemos sido subordinadas? Seguro. Tenemos siglos de hábitos y creencias por cambiar, pero ya estamos en eso. 

El feminismo de la igualdad es un movimiento social, que lucha por la igualdad real y efectiva, entre mujeres y hombres para transformar radicalmente todas las áreas de la vida, el concepto de «ser humano» y replantear el sentido de la vida individual y colectiva. Pienso que si tan solo uno se queda fuera, no estamos completos. Soy de las que cree que todos podemos ganar, y que eso no significa que alguien tenga que perder. 

El feminismo de la diferencia es una corriente del feminismo que aboga a la diferencia sexual como liberador de la mujer. Su lema «ser mujer es hermoso». Es cierto ¡es hermoso!

El feminismo radical hace hincapié en las relaciones de opresión entre los sexos. Definen el patriarcado como un sistema de dominación sexual concebido como el sistema básico de dominación de derechos, clase y raza.

Anarcofeminismo es una teoría política que enlaza el feminismo con el anarquismo. No creo necesitar entrar en detalles, pero la idea de feminismo + anarquía me hace mucho ruido.

El protofeminismo se refiere a las protestas expresadas por mujeres como «memorial de agravios». No surge del discurso de exaltación de las virtudes femeninas o de un discurso que reivindique la igualdad de derechos y obligaciones entre los sexos. 

Según la motivación, así es el tipo de feminismo que ejercemos. Para mí, en su forma más simple, y pido disculpas si ofendo a alguien con el eufemismo, practico el tipo de feminismo que reconoce mi valor esencial como mujer y ser humano, el derecho que tengo de ser tomada en cuenta y respetada, y mi obligación de ver y tratar al otro (no importando el género) como quiero que me vean y me traten.

¡No todas las feministas somos iguales!

Hay mucho más qué hacer por la igualdad social que pintar paredes, destruir propiedades, insultar a los hombres, quitarse la ropa o exigir el derecho a abortar. No estemos tan ocupadas «peleando con el enemigo» que perdamos de vista el objetivo. Hay mucho qué construir. No todas llevamos un memorial de agravios, muchas elegimos construir el futuro con los regalos que nos han dejado las que vinieron antes que nosotras y se expusieron para que hoy seamos más libres, conscientes, felices, saludables y prósperas. 

Mariela Quintero

Online Business Performance Coach de The Fletcher Method© en Atomica Team para desarrollo de negocios en línea. Experiencia previa de más de 25 años en publicidad en McCann Erickson y Leo Burnett Guatemala. Fundadora y CEO de Atomica Team, en marzo 2000. Madre, emprendedora, corredora, blogger, ávida aficionada a la lectura, la investigación y amante de la tecnología.

Mariela Quintero – who has written posts on Ladrona de frases.


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