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Existe un tipo de abuso indirecto e imperceptible, donde sin darte cuenta caes en la negación de tu propio ser, vas muriendo lentamente hasta que dejas de existir.

Creemos que nunca estaremos en una relación tóxica, que eso solo le pasa a alguien más: gente que tuvo malas infancias, con baja autoestima, demasiado enamoradiza o gente que no sabe lo que quiere. Y la verdad es que no hay nada más alejado de la realidad. Las relaciones tóxicas no discriminan, pueden darse en cualquier tipo de relación, ya sea laboral, afectiva o familiar y no discriminan ni orientación sexual, ni género, ni nivel socioeconómico.

Alejandro Jodorowsky declara que existen 5 tipos de abusos: el intelectual, emocional, sexual, material y el psico-asesino (se te niega el ser). Me gusta citarlo a él, quien describe el abuso psico-asesino como la forma perfecta de describir este tipo de abuso sutil. Para mí, es el más peligroso, porque se trata de un abuso indirecto y imperceptible, un abuso en el que la víctima se va muriendo lentamente, sin darse cuenta de lo que está sucediendo, hasta que deja de existir. El objetivo del abusador en este caso es controlarte, dominarte a tal nivel que ya no sabes quién eres, ni lo que te gusta. Te pierdes y tu brújula interna, la encargada de orientarte y conectarte con tu alma y con los demás, es controlada por alguien más. Por eso no es raro que las personas víctimas de este tipo de abuso, terminen su vida siendo víctimas de enfermedades extrañas e inexplicables, que surgen mientras están en la relación.

El abuso siempre es gradual. El abusador no entra a la relación haciendo comentarios hirientes y burlándose de ti, sino que, por el contrario. Al comenzar la relación te hace sentir que eres el ser más maravilloso del mundo, te llena de halagos y regalos. Te hace sentir que es el príncipe que estabas esperando. Tu alma gemela.

El miedo a estar solos o la ilusión de que el amor es como el de los cuentos de hadas nos hace hacer vista gorda a todas esas alertas rojas que vamos percibiendo, y nos embarcamos rápidamente en este amor fugaz. Nos olvidamos de que el amor se construye día a día, que se trata de reconocer al otro y trabajar por alcanzar un amor donde ambos se sientan vistos, honrados y respetados. ¡Y eso, no pasa de la noche a la mañana!

Con el paso del tiempo, el abusador comenzará a criticarte por lo que haces y por lo que dejas de hacer. Hará comentarios que menoscaban tu autoestima y que van apagando tu luz. Parece que no eras tan genial después de todo ¿verdad?

Tu mente lucha tratando de entender, ¿cómo es que eres tan poca cosa? ¿No se supone que tus seres queridos te quieren? ¿No se supone que tu jefe te considera? Empiezas a dudar de todo lo que has construido hasta el momento. Poco a poco dejas de saber qué está bien o qué está mal y las dudas te empiezan a carcomer.

Con esto, el abusador tiene total dominación ante ti. Está en la cumbre de todo: de tu casa, tus hijos, tus finanzas, estudios, trabajo, de las cosas que comparten y de ti. Si llegaras a decir tu opinión o declarar que tienes cualquier tipo de necesidad, él se mostrará implacable, porque toda gira en torno a él.

Si algunas de estas cosas te resuenan, tienes que saber que siempre estás a tiempo de cambiar el rumbo de tu vida. Busca dentro de tus seres queridos, quienes sean buenos consejeros y por sobre todo, escucha tu alma, que sin duda ya te está gritando que busques un ambiente nutritivo donde puedas florecer.

Daniela Cuneo

Daniela Cuneo – who has written posts on Ladrona de frases.


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