
En retrospectiva, como hija, mujer y profesional de la salud mental, entiendo, comprendo y promuevo la influencia de un padre en la vida de su hija, sin importar la edad que ella tenga.
¡Donde lo dejaste, ahí tiene que estar! Con esa frase, mi papá respondía mis preguntas ¿dónde está mi uniforme?, ¿vieron mis zapatos?, ¡mis calcetas no están donde las dejé!. Escribiendo estas líneas revivo ese calorcito de reconocer que él tenía la razón. Y es que no eran solo las palabras, eran sus acciones. En cada cosa que él hacía mi mirada estaba puesta sobre él y creo que a esa edad no podía distinguir cuánto de él había en mí y cuánto sus acciones formaron lo que hoy soy.
Perdí a mi papá en un accidente, cuando tenía 13 años, y aunque todos decían que “me dejó” en la peor edad, donde necesité sus consejos, guía, ejemplo, seguridad y afirmación, increíblemente él ya se había encargado de dejarme, pero bien segura en identidad, en valoración, en toma de decisiones, en fe y con sueños firmes.
En retrospectiva como hija, mujer y profesional de la salud mental, hoy entiendo, comprendo y promuevo la influencia de un padre en la vida de su hija, sin importar su edad, nunca es tarde o muy temprano, siempre lo vamos a necesitar, sólo que será de forma distinta, porque la relación entre padre e hija es lo que dará una fuerte referencia a la salud emocional en una mujer.
Impacto de la paternidad
La presencia del padre tiene un impacto positivo a través de muchas formas, estadísticas de la National Fatherhood Initiative (Iniciativa Nacional para la Paternidad) revelan que las niñas que tienen un padre activo, es decir involucrado, enfrentan menos problemas de comportamiento y obtienen mejores resultados académicos, también es fundamental en el desarrollo emocional y social, es su ejemplo masculino, un hecho que afecta en gran medida cómo se relacionarán las hijas con los hombres en sus relaciones futuras.
Además, los padres representan una diferencia enorme e irremplazable para el proceso de construcción de autoconfianza y autoestima de una hija, ya que son menos propensas padecer un desorden afectivo, a convertirse en madres adolescentes, experimentar depresión, experimentar con drogas y alcohol, desarrollar problemas de imagen corporal e involucrarse en actividades delictivas, por ello los padres moldearán muchos aspectos en la vida de sus hijas, incluyendo los siguientes:
Es el padre quien nos ayuda a desarrollar seguridad.
- Seguridad, consejo y consuelo: aunque es más fácil escuchar que es la mamá quien provee de estos factores, el padre es un excelente afirmador de identidad, establecimiento de seguridad y dada su estructura cerebral (distinta a la de la mamá), un dador de consejo y consuelo de manera práctica, por eso es importante que la relación se dé sin intermediarios.
- Establecimiento de vínculos afectivos: el boxeo, los partidos de futbol nacional y mis dudas en las tareas, eran esos pequeños momentos de “él y yo”, el beso de las buenas noches ¡hasta el sentarse en la sala cuando mis amigos llegaban a visitarme”, para él era su trabajo, para mí era una manera de decirme “te amo”, “eres importante”, “mi tiempo es tuyo”, “no es lo que hagas, sino quién eres”. Él impactó y sigue impactando de manera positiva mi corazón, nuestro vínculo y su legado trascienden la ausencia y el paso del tiempo.
- Referencia al trato con el sexo opuesto: no podemos negar que el padre es de las figuras cercanas que más influye en la relación de la mujer hacia el trato con los hombres, esta relación marcará la mente y corazón en cuanto a relaciones de pareja. Lo que ha visto en la dinámica familiar eso tomará como válido, así como la relación con los demás. Las hijas necesitan ver a un padre humano que siente, se equivoca, pide perdón, enmienda y ama.
Los papás no son perfectos, pero ¿porqué las hijas no se dan cuenta de eso?, porque no son detectores de imperfecciones, sino detectores de amor; sin duda el aprender, involucrarse, inspirar y amar suena más en el corazón de una hija.
Comments (3)
Damaris Españasays:
junio 12, 2019 at 3:22 pmLa simplicidad con la que escribe cautiva y persuáde los corazones de quienes la leemos. Sus padres formaron a una gran mujer. Sin duda el ejemplo fue la mayor enseñanza. Felicitaciones Licenciada Collado.
Otto Torressays:
junio 13, 2019 at 6:02 pmLectura obligada para todo Papá!!!
Pie de página | Ladrona de frasessays:
junio 16, 2020 at 6:09 am[…] También pues leer: https://ladronadefrases.com/paternidad/lo-que-aprendi-de-mi-padre/ […]