
Emprender a estas alturas de mi vida me ha exigido regresar a estudiar para aprender todo lo que me lleve a cumplir mi visión.
Después de mucho tiempo de buscar un trabajo tradicional, con sueldo y condiciones seguras, en mi área de especialización y experiencia, y sin conseguir respuestas, me encuentro con una idea y una amiga en condiciones similares.
Es cierto que tengo mi lado impulsivo y valiente, pero en el área laboral no me considero una persona emprendedora, ni pienso de forma disruptiva o proactiva sino al contrario, me he sentido más cómoda en los trabajos donde me dan las condiciones y sé lo que esperan de mí y yo tengo que seguir lo establecido, eso sí dando mi mejor esfuerzo, aportando desde mi persona, pero sin crear o iniciar de cero.
Por mucho tiempo he creído que tengo varios propósitos que cumplir en esta vida y que he nacido para hacer diferentes cosas y desempeñar varios roles porque mis intereses son variados y no se limitan a sólo mi área de profesionalización.
En fin, con estas ideas en mente, decidimos unirnos y empezar a explorar y aprender de este bello mundo del emprendimiento con conocimientos limitados, cero experiencia, muchas ganas, pero también con millones de dudas, temores e inseguridades. Es así como inicia mi experiencia en Fertilidad Integral, una clínica médica virtual donde ofrecemos un método de educación y tratamiento médico en situaciones de infertilidad y también un monitoreo a parejas y mujeres en edad fértil para aprender a conocer sus cuerpos, su salud y su fertilidad de una forma natural, integral, innovadora, con profesionalismo a nivel médico y ético para que puedan tomar decisiones informadas con conocimiento real.
Inicié recibiendo cursos de emprendimiento en instituciones aceleradoras en este novedoso campo, descubriendo un mundo digital tan ajeno a mí anteriormente y sabiendo que tengo que prepararme, es decir regresar estudiar, no sólo para obtener las certificaciones internacionales sobre el método a promocionar, sino en diversas áreas como mercadeo y medios digitales, asesoría legal y contable, ley de emprendimiento, redes sociales, plataforma digital y un largo etcétera…
La convicción de querer trascender en la vida de muchas personas, parejas y familias me ha sostenido en este tiempo. Además me ha motivado todo lo que tengo para compartir: cómo transformar visiones y paradigmas sobre salud, familia, fertilidad, hijos y vida. También tengo ese anhelo de proveer a mi familia con una empresa que se alinea con mis valores y deseos de impactar y mejorar mi entorno desde mi “metro cuadrado”.
La empresa está en etapa inicial, de prueba, de darnos a conocer, en este periodo han habido cambios y modificaciones del plan original, que desestabilizan y aumentan las dudas y temores, pero he aprendido a enfrentar el miedo como un compañero ya no tan tenebroso, a aceptar la equivocación como un proceso de aprendizaje y a apreciar la reestructuración como parte de mi crecimiento profesional y personal. Sé que mis fuerzas vienen de Dios y de un propósito más grande que aunque no siempre lo veo claro, confío que existe y mi misión es buscarlo y realizarlo para alcanzar mi plenitud. Tengo esperanzas en conseguirlo y poder ofrecerle al mundo mi visión, mientras tanto, cada día disfruto más el proceso de ser una emprendedora.
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