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Suegras y ¡sueeeegras!

¡Dichosa Eva que no tuvo suegra que le dijera cómo atender a Adán!

Si tienes hijos o hijas te tengo noticias, un día serás una suegra. ¿Lo habías analizado? ¿Qué tipo de suegra crees que serás? Y más importante aún, ¿qué definición le darán a esa palabra tus yernos o nueras?

¡Hay suegras de suegras! Están las que se meten en todo, opinan sobre la crianza de los hijos, sobre cómo pones la mesa o lavas los platos. Están las que quieran que te conviertas en una versión de ellas con las atenciones a sus hijos, las que siempre están con una mala cara por que te ven como la rival o las que se obligan a “tragarte con un vasito de agua” para procurar estar bien con el hijo.  Gracias a esto, casi nadie las quiere y la mayoría de ellas terminan con una definición más o menos como “suegra: mujer de lengua venenosa, que se mete en lo que no le importa, opina solo porque tiene boca y arruina todo lo que toca”.

En venganza, la sociedad inventa chistes, las critica y ridiculiza todo el tiempo. Las suegras son tan despreciadas que hasta la rodaja del pan sándwich, que nadie quiere, lleva su nombre. El chiste más popular es aquel que felicita a Adán y Eva porque nunca tuvieron una suegra.

¡Suegra de las buenas!

Pero, aunque es un pero pequeñito, también existe otro tipo muy raro de suegras, las buenas. He corrido con la dicha de que la mía sea de este tipo. Desde el día en que la conocí, me abrió las puertas de su casa y luego las de su corazón. Me brindó una amistad, un hombro para llorar y cafecito caliente para platicar.

Cuando nació mi primer hijo, durante 40 días cocinó para mí y mi esposo, llegaba a limpiar mi casa y a cargar al nietecito mientras yo me bañaba y arreglaba. Mi recuperación de la cesárea fue lenta y dolorosa, así que tener su apoyo significó más en mi vida de lo que pudiera expresar jamás. Y este, es apenas un detallito de los miles que ha tenido para mí y mis hijos.

Mi suegra siempre ha dicho: “yo tuve una excelente suegra, espero ser la mitad de buena suegra de lo que ella fue”. Aquí entre nos, creo que ya la sobrepasó por mucho, pero, la sencillez de su corazón no le deja verlo. Así que, cuando mis hijos crezcan y me lleven a la novia a la casa, tengo la tremenda responsabilidad de continuar con el legado de las “buenas suegras”. Seré la tercera generación de suegras que no juzgan, sino apoyan; aquellas que mantienen los límites y evitan meterse en todo, pero que con su carisma invaden los corazones de toda la familia con amor.  Yo también, espero un día, ser la mitad de buena suegra de lo que ella ha sido conmigo.

Si no te ha tocado una buena suegra, en lugar de renegar, puedes escoger ser una buena nuera y así sembrar honra, amor y paz que quieres recibir cuando te toque a asumir tu rol de suegra.

Directora ejecutiva y co-fundadora del grupo de medios de comunicación Gospel Revolution. Productora, escritora, empresaria, esposa y madre, pero nada de esto importaría si primero no fuera hija de Dios. Soy una persona alegre, creativa y dinámica. Una vez fui muy triste y oscura, pero Jesús cambió todo eso en mí, por eso me encanta compartir positivismo por donde voy.

Mavi Mendoza – who has written posts on Ladrona de frases.


Mavi Mendoza

Directora ejecutiva y co-fundadora del grupo de medios de comunicación Gospel Revolution. Productora, escritora, empresaria, esposa y madre, pero nada de esto importaría si primero no fuera hija de Dios. Soy una persona alegre, creativa y dinámica. Una vez fui muy triste y oscura, pero Jesús cambió todo eso en mí, por eso me encanta compartir positivismo por donde voy.

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