
¿Te estás preguntando si durante la menopausia vas a subir de peso, perder el deseo sexual o aumentar el riesgo de cáncer? Es normal tener estas dudas… pero no todo lo que se dice es cierto.
A mi llegada a la década de los 60 aprendí a aceptar los cambios con una actitud positiva. Esta etapa no me quitó fuerza ni identidad: me ayudó a encontrarme. Y por eso quiero compartir contigo los mitos más comunes sobre la menopausia y contarte cómo los enfrenté con información, consciencia y autocuidado.
Los cambios empiezan antes de que te des cuenta
Tuve una pubertad difícil, marcada por dolores menstruales intensos. A los 32 años, fui madre por primera vez. Más tarde, tras un embarazo ectópico, me extirparon una trompa y un ovario. Esto aceleró mi proceso hormonal, y a los 40 empecé con los primeros síntomas de la premenopausia.
Afortunadamente, fui a mi ginecólogo, me hice exámenes y empecé un tratamiento integral: terapia hormonal, vitamina D, calcio… y mucha información. Eso marcó la diferencia.
Los 3 mitos de la menopausia
1. “Durante la menopausia es inevitable subir de peso”
Es cierto que tus hormonas cambian y eso puede hacer que tu cuerpo almacene más grasa, especialmente en la zona abdominal. Pero eso no significa que el aumento de peso sea inevitable. Yo empecé con ejercicios en bicicleta, luego pesas… y hoy camino 6 kilómetros diarios. También cuido lo que como. Con compromiso, tú también puedes mantener un peso saludable.
2. “La menopausia elimina el deseo sexual”
El deseo puede verse afectado, pero no desaparece. Lo que suele suceder es que la falta de estrógeno y testosterona reduce la lubricación vaginal, lo que puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas o incluso dolorosas. Pero hay solución: usa lubricantes vaginales, habla con tu pareja y no dejes que los síntomas apaguen tu vida íntima. Tener relaciones también ayuda a mantener tu bienestar emocional.
3. “Las hormonas causan cáncer”
Este mito genera mucho miedo. La verdad es que la terapia hormonal no causa cáncer, pero en personas con antecedentes, puede ser un factor que lo favorezca si no se vigila adecuadamente. En mi caso, con historial familiar, sigo mi tratamiento con supervisión médica. Me hago mamografías anuales y reviso cualquier cambio en mi piel o cuerpo. No dejes de hacerte tus chequeos.
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Lo que aprendí (y tú también puedes hacer)
La menopausia es inevitable, pero también es una oportunidad para reconectar contigo misma. Con información, acompañamiento y una actitud abierta, puedes vivir esta etapa con plenitud.
Yo no cambiaría mi edad por ninguna otra. Estoy en paz con mis decisiones, con mi cuerpo, y con el camino que recorrí. No importa si estás en premenopausia o en pleno proceso: no dejes que los miedos o los mitos alteren tu esencia.
📌 Llévate esto contigo
- Sí, puedes controlar tu peso.
- No, no tienes que renunciar a tu vida sexual.
- Y no, las hormonas no son tus enemigas si estás bien acompañada.
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