Tiempo de lectura: 2 minutos

Es extraño que haya tenido que llegar a cuatro décadas para encontrarme con el propósito que pasé buscando. Ahora mi vida está dedicada a emprender socialmente, a trascender nuestra sociedad.

Escribo estas líneas para compartir la transformación que estoy viviendo. He sido muy afortunada, pues tuve la oportunidad de criar sola a mis hijos, hacerlos hombre y mujer de bien. Puedo confesar que tengo éxito profesional, familia y amigos que me apoyan incondicionalmente. Realmente estoy rodeada de personas buenas, brillantes intelectualmente hablando y bondadosas.

Sin temor a equivocarme puedo decir, que el 2018 ha sido mi año. Durante este tiempo he encontrado mi propósito, es extraño que haya tenido que llegar a cuatro décadas para encontrarme con él, pero es cierto pasé buscando el momento y finalmente he encontrado cómo trascender y aportar a nuestra sociedad. Sí, ahora parte de mi vida está dedicada a emprender socialmente, participo apoyando a mujeres a darles oportunidades que no han tenido.

Llegó a mi vida MAIA, asociación donde convergen conocimientos, innovaciones y buenas prácticas de alto nivel internacional para el empoderamiento de la mujer. Entidad que brinda educación después de sexto primaria a niñas indígenas del departamento de Sololá, promueve que, además de destacarse en matemáticas, las jóvenes hablen en público, miren a los ojos, hablen inglés, escriban poemas, en fin, las empodera para que sean mujeres seguras de sí mismas y las llena de sueños grandes. ¿Se pueden imaginar lo que esto representará para nuestro país?  A través de este proyecto visualizo a familias enteras saliendo del círculo inhumano de la pobreza, madres que proveerán educación y salud a sus hijos, gracias a la generación de sus propios ingresos. Mujeres felices, ávidas, tomando sus decisiones, construyendo su futuro.

Todo esto es para mí ha sido una fuerza energética que no puedo describir o explicar, simplemente sientes cómo tu alma se conecta instantáneamente con otras y te lleva a hacer cosas impresionantes.

Confieso que sigo perpleja al analizar cómo inicié esta etapa, aunque siempre la deseé con toda mi alma. Creo firmemente que todo tiene un propósito. Siempre me sentí afortunada, dentro de mi interior sabía que podría hacer más y específicamente, ayudar a otras mujeres ¡hasta que finalmente la puerta se abrió! La Embajada de Estados Unidos en Guatemala, me sorprendió viéndome como una líder en comunicación e invitándome a una serie de eventos donde tuve la oportunidad de conocer la labor de MAIA y a Jess Weiner, embajadora global de autoestima de Dove. No podía creer que había conocido a una asociación que se dedicaba a una de las cosas que más valoro: la educación a mujeres. Intercambiar experiencias con la asesora de la campaña de la belleza real de Dove, que cambió estereotipos en la mujer a nivel mundial, fue algo que me apasionó. Comprendí que era mi momento, que no había marcha atrás, que debía tomar acciones y comprometerme conmigo en alcanzar mis sueños involucrándome de lleno en esta causa.

Este emprendimiento social está en camino, pero estoy segura de que los resultados se reflejarán en familias completas, en nuevas generaciones de mujeres chapinas listas para comerse el mundo. Estoy llena de energía, en esta temporada de mi vida he comprendido que no hay edad para emprender, especialmente si nos centramos en ayudar a alguien más.

Tete del Cid

Profesional y mamá.
Disfruto tener muchas amistades, me apasionada empoderar a mujeres a través de la educación y sueño con conocer todo el mundo.

Tete del Cid – who has written posts on Ladrona de frases.


¿Te gustó? Compártelo en tus redes