Mompreneur, un neologismo conformado por dos palabras de origen anglosajón Mom y Entrepreneur, que se unen para definir a una mujer que busca equilibrar proactivamente su rol de madre y empresaria.

Hace diez años todo parecía un sueño. Aprendí a ser mamá y empresaria al mismo tiempo. Mi primera hija, Natalia, tenía pocos meses de nacida y El Mensaje Comunicaciones estaba también en pañales.

Algunos podrían pensar que era el peor momento para empezar una compañía, pero cuando Dios nos llama a hacer algo lo más oportuno es comenzar de inmediato. De otro modo, la negligencia nos lleva a la desobediencia, y esto por consecuencia retrasará la bendición de ver nuestra promesa cumplida.

Por eso, en medio de mis temores, dudas y muchos trasnochos decidí emprender mi propia compañía, ingresando así en el maravilloso mundo de las Mompreneur, un neologismo conformado por dos palabras de origen anglosajón Mom y Entrepreneur, que se unen para definir a una mujer que busca equilibrar proactivamente su rol de madre y empresaria.

En la última década, más mujeres se han unido a la fuerza del emprendimiento femenino. Entre esas ciento de miles de mujeres me encontraba yo, decidida a potenciar mis habilidades y a poner mi fe en acción para cumplir el sueño de construir una familia, sin dejar a un lado mis metas profesionales.

La convergencia de dos mundos

Aunque parecen dos mundos distantes, en cierto modo criar hijos y emprender un negocio es bastante similar, ya que ambas labores son muy demandantes e impredecibles y, a veces, la única manera de aprender se basa en el método de prueba y error… una mezcla de ciencia,  arte y mucha oración.

Definitivamente tener una empresa propia nos da mucha libertad, pero a la vez requiere mayor responsabilidad para no descuidar ninguna de las áreas, porque la mala administración del tiempo o los recursos nos puede llevar a la quiebra financiera o una crisis familiar.

Sin duda alguna, al mirar en retrospectiva, puedo afirmar con certeza que la gracia y el favor  de Dios me ha sostenido cuando se agotaron mis fuerzas. Y puedo afirmar con un corazón lleno de gratitud a Dios que me siento feliz y realizada como mamá y empresaria. Y no soy la única. Cada vez más mujeres se convierten en mompreneurs.

De acuerdo con el sexto informe anual de Womenable y American Express OPEN realizado en los Estados Unidos, las madres emprendedoras están haciendo cosas sorprendentes cada año.

Las estadísticas informan que entre el año 2007 y 2016, se incrementó el número total de negocios en la unión americana en un 9%, mientras que el número de empresas propiedad de mujeres aumentó en un 45%, una tasa cinco veces superior a la media nacional.

El incremento del número de mompreneurs, lo llevaba a convertirse en una tendencia en el sector de las PyMEs (pequeñas y medianas empresas). No obstante, no es un capricho ni una de moda, sino una palabra que empodera y explica una nueva realidad, de nuevos horizontes y oportunidades para las mujeres.

Además, las nuevas tecnologías facilitan aun más la convergía de estos dos mundos, de modo que podamos construir familias saludables y negocios rentables.

Pero sin lugar a dudas, la mejor decisión será poner a Dios en el centro de nuestro hogar y empresa, ya que Él nos da la visión y provee los pasos para comenzar y culminar la obra a cabalidad.

Por tanto, cuando te sientas abrumada, cansada o desalentada, por cualquier tarea, recuerda el propósito de Dios para tu vida, tu familia y la empresa que te encomendó.

Fayra Castro

Comunicadora Social y Periodista, con énfasis en las áreas de Relaciones Públicas y Marketing Digital. Es fundadora y CEO de El Mensaje Comunicaciones y Premio Águila. Es corresponsal y colaboradora para medios de comunicación en EE.UU y a nivel internacional.
Es la relacionista pública de Expolit, la convención cristiana más grande de habla hispana. Es también conferencista y co-autora del libro Emprendedores.

Fayra Castro – who has written posts on Ladrona de frases.


¿Te gustó? Compártelo en tus redes