
La artista gallega radicada en Guatemala inaugura la “Tramas Convergentes”, una exposición de textiles creados con impresión botánica o ecoprint, una técnica artesanal de estampado natural.
En la muestra, Ermi Fernández comparte espacio con el pintor Douglas Franco. La inauguración será el jueves 29 de octubre de 2026 en La Galería del Inter del hotel Real InterContinental Guatemala.
Conversé con ella sobre hilos, fronteras y la libertad de crear en la madurez, y descubrí una historia de vida que la conecta con esta etapa creativa.
De las redes de Baiona a Guatemala
Su relación con el textil no inicia en talleres ni de academias, sino de su infancia en Baiona, un pueblo marinero de Galicia, donde pasaba las tardes junto a su tía Angelina mientras ella reparaba redes. “Mi infancia transcurrió sentada en un banco de madera al lado de mi tía reparando redes y haciendo macramé con nudos marineros al lado de mi papá”, me contó. Su padre, un marinero de profesión, lo llama “Mi Capitán”.
Esos nudos son el primer hilo de una historia que hoy llega a “Tramas Convergentes”, la exposición que reúne su arte textil con la pintura de Douglas Franco.
Ermi llegó a Guatemala de mochilera, hace 18 años. “Fue amor a primera vista con este país”, dice. Al año siguiente conoció a Douglas, su compañero de vida, “y desde entonces no nos hemos separado”.
Quise saber qué lugar ocupa el arte en esta etapa. Su respuesta fue clara y ordenada, como quien ya hizo las cuentas: “Después de mi familia, que está por encima de todo, y mis amigos, lo siguiente es el arte”.
Impresión botánica: cuando la naturaleza tiene la última palabra
¿Qué es la impresión botánica? Ermi lo explica con pasión: el ecoprint, como también se le conoce, es una técnica artesanal de estampado natural. Los pigmentos de flores, hojas o cortezas pasan directamente a una fibra, que puede ser tela, papel o incluso cuero. Lo fascinante es que ningún resultado se repite.
“Cada estampado es diferente, depende de la época del año en que cortas la hoja, la flor o la corteza de un árbol; si la cortas de mañana, tarde o noche; el estado de ánimo; las diferentes telas”, explica. El estado de ánimo, dice. Como si la tela también escuchara.
En “Tramas Convergentes” hay lino, algodón, izote y piña, teñidos con añil, cochinilla, palo de Brasil y achiote. “Una fantasía de color”, resume.
Una técnica tan manual requiere no solo destreza, sino paciencia. Por eso le pregunté qué le ha enseñado trabajar con algo que no siempre se puede controlar. Su respuesta me pareció una lección que sirve más allá del taller:
“Hay una parte que puedo controlar, después de años de estudios y de prueba/error, pero por lo general la Madre Naturaleza decide”.
La lana que cruzó cuatro países para llegar a “Tramas Convergentes”
De todas las anécdotas que se entrelazan en la exposición, sobresale el origen de la lana que forma parte de las piezas. Su viaje comenzó en Irlanda, donde vive su hijo. Él se la llevó a Vigo. Ella la trajo a Guatemala. Una parte la tiñó aquí y otra en México.
“Imagínate los países, kilómetros y horas de vuelo, paseándose la lana por medio mundo”, me dijo. Y entonces llegó la reflexión que le da sentido a todo el recorrido:
“Eso me llevó a pensar lo fácil que es mover una parte de una oveja de Irlanda, como es la lana, por medio mundo y lo difícil que lo tienen los humanos, algunos lo imposible, para atravesar fronteras”.
En Tlaxcala, México, la lana pasó por el taller del maestro Ignacio Netzahualcoyotl, referente del tinte natural y de los gabanes tejidos en telar. Cuando Ermi lo recuerda, la conversación cambia de ritmo: “Fue un lujo poder compartir con él y su equipo un día entero entre depósitos de añil dormido durante años, moliendo cochinilla, y el olor del pericón invadiendo el ambiente”. Las paredes de ese taller guardan hilos teñidos durante cuatro generaciones. “Le estaré eternamente agradecida”.
“Tramas Convergentes”: cuando la tela se vuelve lienzo
Ermi y Douglas ya habían expuesto juntos, pero cada uno con su obra. Esta vez fue distinto. Douglas le dijo: “Tengo ganas de pintar utilizando como lienzo algunas de tus telas”. Y, en sus palabras, “dicho y hecho”.
¿El resultado? “Fantástico. Douglas es un artistazo”, responde, sin el menor intento de disimular el orgullo.
Lo que Ermi le diría a una mujer después de los 40
Fiel a la visión de Ladrona de Frases, de encontrar mujeres que inspiran a otras mujeres, le pregunté a la artista qué le diría a una mujer que siente curiosidad por crear, pero cree que ya es tarde o que no tiene talento.
“Le diría que después de los 40 estás en la mejor época de la vida, más serena, más madura, tienes más claro lo que quieres o no quieres hacer. Es un momento maravilloso para crear. De hecho, mis mejores obras las he creado después de los 40”.
Y a quienes visiten “Tramas Convergentes” con ganas de empezar algo propio, les deja un consejo: “Que no pierdan la curiosidad, que nunca es tarde para nada, que exploren, y que disfruten del proceso sin importarles el qué dirán, como en la vida misma”.
Como en este blog nos dedicamos a robar frases, no podía irme sin la que la acompaña cada vez que crea. Ella se la atribuye a David Bowie:
“Ve un poco más allá de lo profundo, y cuando sientas que tus pies ya no tocan el fondo, estarás justo en el lugar adecuado para hacer algo emocionante”.
¿Cuándo y dónde se inaugura “Tramas Convergentes”?

Exposición: “Tramas Convergentes”
Artistas: Ermi Fernández (arte textil) y Douglas Franco (pintura)
Inauguración: jueves 29 de octubre de 2026, 7:00 p. m.
Lugar: La Galería del Inter, segundo nivel del hotel Real InterContinental Guatemala, Ciudad de Guatemala
También puedes leer: Calladita te ves más bonira
Deja una respuesta